Caso No.28797
23/10/2009
Compañía: Antirrábico
Ineptitud de veterinario y Antirrábico
Querétaro, Querétaro, MEXICO
Por: carlos.rivera
Hace unos 5 años nuestro gato andaba enfermo, no queria comer y se estaba poniendo muy debil, lo llevamos a una veterinaria localizada en Plaza de las Americas, en Queretaro (error garrafal).
El veterinario que ahi atiende nos pidio ponerlo en la mesa y nuestro pobre gato estaba tan debil que apenas podia moverse, le explicamos que no queria o no podia comer nuestro gato desde hacia un par de dias y sin siquiera tomarse la molestia de acercarse a revisarlo, nos dijo que probablemente el gato tenia rabia lo cual nos extraño pero a la vez nos alarmo, y nos dijo que debiamos llevarlo al antirrabico para que ahi lo examinaran.
Ingenuamente, nosotros llevamos al gato al antirrabico y explicamos ahi que el doctor nos habia pedido ingresarlo por sospecha de rabia. La persona que nos atendio nos dijo que en un par de dias maximo nos llamarian para darnos el resultado y en caso de que no tuviera rabia nos lo dirian para poder llevarnos a nuestra mascota, solo en caso de que tuviera rabia el gato deberia quedarse para ser sacrificado porque asi era el reglamento.
Pasaron 2 dias y al ver que no hablaban decidimos ir al antirrabico, la unica explicacion que nos dieron era que aun estaba en observacion y que despues se comunicaban pero no nos permitieron ver a nuestro gato. Al dia siguiente volvimos a ir y nos dieron la misma respuesta, para el tercer dia y ante la negativa de entregarnos a nuestro gato insiste en ver a mi gato para lo cual finalmente accedieron a que pasara y lo viera.
No puedo describirles el horror que senti cuando volvi a ver a mi gato y las condiciones en que tenian a todos los animales en aquel lugar completamente insalubre y en jaulas a pleno rayo de sol. Mi gato era praticamente un esqueleto, tirado dentro de la jaula sin moverse, apenas respirando y ni siquiera respondia cuando le hablaba. Sali de ahi con lagrimas en los ojos (aun ahora que recuerdo esto siento coraje y ganas de llorar), y aunque suplique que me lo entregaran asi, ellos se negaron rotundamente porque aun estaba supuestamente en observacion.
Una semana despues finalmente recibimos una llamada del antirrabico, solo para decirnos que nuestro gato ya habia fallecido, pero que los resultados habian salido negativos, el pobre jamas tuvo rabia. La causa del fallecimiento? Un hueso de pollo atorado en su garganta que le impedia comer.
No les puedo decir la sarta de groserias que fui a decirle al inepto veterinario cuando supe la noticia. Nuestro gato habia sufrido una semana entera y fallecido por culpa de la negligencia de este mal llamado doctor. Me he arrepentido profundamente de no haber pedido una segunda opinion.