Caso No.7989
09/02/2008
Compañía: Bar Utopia
Bar Utopia: cervezas y buena música, golpes y robo van por nuestra cuenta
Tijuana, Baja California Norte, MEXICO
Por: mtorres
El Martes 25 de Enero del 2008 salimos a festejar al Bar Utopía ubicado en Otay universidad mi primo (de 19 años), mi hermana y yo. Todo transcurría con tranquilidad pero alrededor de las 2:00 de la madrugada mi hermana se levanto y fue al baño, mi primo y yo estábamos bailando, en ese momento se acercaron dos muchachos, lo abrazaron y se lo llevaron hacia el baño de hombres, al principio yo creí que era una broma pero en cuanto vi que lo metieron al baño y entraron alrededor de seis personas mas con él (cuando el baño es para una sola persona) me di cuenta que algo estaba pasando, corrí hacia el baño, en ese momento mi hermana salía del baño y me pregunto que pasaba, yo le conteste que se habían llevado a mi primo al baño de hombres y algo pasaba. Las personas amontonadas no nos permitían ver que pasaba, hasta que por la fuerza nos metimos y encontramos a mi primo tirado en el suelo, golpeado y sangrando, y vimos a un muchacho de unos 28 años golpeándolo, intervenimos y le dijimos al tipo que porque lo estaba golpeando si el no había hecho nada, lo tratamos de detener pero alcanzo a darle una patada mas en la cara hasta que por fin lo sacamos y lo llevamos a un sillón. Allí llegó el mismo hombre y le dio un golpe mas y los encargados del bar sin hacer nada, salieron corriendo estas personas que acompañaban al agresor y se subieron a un carro blanco al que le pudimos tomar las placas antes de que huyeran, llame a una patrulla que llego mas tarde y levanto el reporte mientras los del bar decían que no podían hacerse responsables de lo que había pasado y que ya teníamos que irnos porque ellos tenían que cerrar porque ya se había pasado la hora de permiso de venta de alcohol. Salimos íbamos directo a un hospital a que revisaran a mi primo y resulta que le rompieron una botella de cerveza en la cabeza, ademas de los golpes en la cara y el estomago recibió tres piquetes (con una navaja o picahielo) en hombro y brazo derecho, le arrancaron su reloj, le robaron su cartera y su celular. Al volver del hospital (alrededor de las 4:00 am) nos percatamos que el carro blanco estaba estacionado nuevamente en el bar y llamamos a la patrulla llegaron inmediatamente y allí se encontró y detuvo al agresor quien regreso a seguir bebiendo con los meseros del bar quienes extrañamente habían dicho que ya no podían vender alcohol. Así que piensen muy bien a que lugar van.