Caso No.8421
27/02/2008
Compañía: Boca del Río
Boca del Río, fuimos 9 a comer, los 9 estamos gravemente enfermos
Ciudad de México, Distrito Federal, MEXICO
Por: Leomex
El viernes 22 de febrero del 2008 fuimos 9 personas a comer a
Boca del Río, franquicia ubicada en Río Lerma en la Colonia Cuauhtémoc. Todo comenzó mal desde que pedimos la mesa, el restaurante estaba vacío y aún así se tardaron más de 15 minutos en dejarnos pasar.
Era una comida para dar la bienvenida a nuestro nuevo jefe de departamento, así que todos ordenamos lo mismo: cebiche, sopa de mariscos, y al final compartimos salmón y atún sellado con pimienta.
A partir de la tarde del sábado, los nueve comenzamos a presentar distintos síntomas de intoxicación: diarrea, vómito, fuertes dolores abdominales, escalofríos, dolores de cabeza, falta de apetito, deshidratación, etc. Una compañera se encuentra realmente mal, le están administrando suero vía intravenosa, sólo esperamos que no empeore.
Según el doctor de nuestra oficina, nos dieron algún alimento contaminado con bacterias, lo que podría deberse a descomposición de los alimentos o malos manejos sanitarios por parte del restaurante.
Hablamos para quejarnos al restaurante, y la gerente Dulce Valdés, nos atendió muy amblemente, nos dijo que en el restaurante no tienen refrigeradores, pues así se maneja la franquicia, y que lo que venden es del día, (¿de qué día? ¿del de antier?) se le oía preocupada, nos pidió que le mandáramos un mail con la queja para atenderla inmediatamente, pero nunca ofreció ayudarnos con algún tipo de apoyo médico, ni siquiera compensarnos por la terrible infección que adquirimos en su restaurante. Hasta hoy 27 de febrero, no nos ha contestado.
Así que mi sincera recomendación es: NO COMAN EN BOCA DEL RÍO, CORREN EL RIESGO DE ENFERMAR GRAVEMENTE.
Además el valet parking, recibe tu auto y lo deja en la calle, y el muchacho que se encarga de los coches tiene una herramienta para simular que le pone monedas a los parkímetros, pero no lo hace, mete la herramienta que les digo y el parkímetro responde como si le hubieran puesto dinero. ¡Ratas! Esto lo vi con mis propios ojos, nadie me lo contó.