Hace casi un año participé de un concurso de composición e interpretación convocado por Jóvenes Unidos por México A.C. llamado Concurso de Trova de la Ciudad de México, en el cual prometian la grabación de un disco a los doce finalistas y abrir conciertos a otros autores de mayor renombre. Esta organización se las ingenió bien para llevar a cabo su fraude y consiguieron que Fernando Delgadillo, Enrique Quezadas y Edgar Oceransky fungieran como jueces en la final de dicho concurso, los organizaron en el Bar Miau, al sur de la ciudad, cobrando la entrada a $50 pesos a los asistentes, (las familias y amigos de los pobres concursantes) con la ilusión de que aquellos que llevasen más gente tendrían más posibilidades de ganar.
Aceptaron mi demo, pase la primera ronda, me negué rotundamente a pagar nada y afortunadamente sólo pague el boleto de mi novia y aguardé, ya que en este oficio es muy común esta clase de engañifas. En cambio los otros 30 o más concursantes abarrotaron por los 3 o cuatro días que duró el "concurso", dicho lugar, más tarde me enteré que nunca le pagaron la renta del lugar al dueño. Llegué a la final y resulté ganador, ya que como mencione los jueces son personajes medianamente conocidos en el medio artistico, que de buena fe participaron. Después de esto los organizadores desaparecieron y sigo esperando mi disco y conciertos, (claro que sí, jaja).
Escribo esto a fin de evitarle problemas a otros jóvenes músicos si escuchan hablar de tipos como Pablo Núñez, César González y "Jóvenes Unidos por México"