Caso No.13675
05/09/2008
Compañía: Fresenius Medical Care
Fresenius Medical Care cero calidad
Guadalajara, Jalisco, MEXICO
Por: TEC
Me permito manifestar mi inconformidad respecto al trato que recibí en el tiempo que laboré en la planta de
Fresenius Medical Care y Fresenius Kabi en Guadalajara, México. En el mes de mayo de 2004 fui convocada a una serie de entrevistas para participar en el proceso de selección para llenar la vacante de recepcionista de dichas oficinas. Después de dos entrevistas aparentemente exitosas, fui seleccionada para dicho puesto. Mis expectativas eran buenas, pues consideraba que
Fresenius Medical Care era el tipo de empresa con la cual yo podría desarrollarme profesionalmente y colaborar con mi experiencia de 5 años en puestos afines, pues estudié la carrera de Secretariado Bilingüe, desarrollándome principalmente como Asistente de Dirección. Mi trabajo previo a Fresenius fué como recepcionista en un corporativo importante en la ciudad, y contaba con gran respaldo de mis anteriores jefes. La razón por la que acepté la oferta de ingresar a
Fresenius Medical Care fue que, como lo menciono antes, consideraba que era una empresa de éxito y grandes valores, y además el beneficio económico y profesional eran mayores a los que yo percibía en mi anterior empleo.
Como encargada de la recepción en la planta, formaba parte del equipo de Recursos Humanos, a cargo de la directora de dicho departamento, Lic. Miriam Rábago Aceves. Contrario a lo que esperaba de parte de una persona en dicho puesto, no recibí motivación o respaldo de su parte. Al cumplir un mes dentro del período de prueba, que consta de 3 meses, tuvimos una plática de evaluación de mi desempeño el primer mes. Considero que dicha evaluación fue injusta, pues no se me había dado –sorpresivamente- capacitación por parte de la persona que anteriormente estaba en dicho puesto. Esta persona fue promovida y reasignada a otro departamento, y aparentemente no había oportunidad de que me capacitara un par de días, pues ella a su vez estaba recibiendo capacitación en su nuevo puesto.
Además, pienso que faltó un sentido de empatía de su parte, pues creo que es normal hasta cierto punto que haya un proceso de adaptación al nuevo entorno y ritmo de trabajo, y en repetidas ocasiones se me hizo sentir que estaba siendo demasiado lenta. En dicha plática la actitud de mi jefa fue por demás sorpresiva y a la vez decepcionante. Me refiero a que no se espera que una persona con la preparación y el puesto que ella ocupa tenga un trato hostil y visiblemente cerrado, obtuso, hacia cualquier empleado. Actitud que percibí al escuchar la opinión que ella tenía de mi puesto, pues mencionó que mi "puesto es ‘papita’, solo tienes que contestar el teléfono y recibir a los visitantes, no necesitas recibir una capacitación". Demostró total falta de interés y encomio hacia mi persona y capacidades. Solo recibí comentarios y opiniones negativas sobre mi desempeño, y nada positivo. Incluso en cierto momento en que quise darle una explicación calmadamente, intentó hacerme sentir mal, al hacer mofa de mi supuesta reacción, a la cual calificó de "ridícula" , ya que según ella, me estaba exaltando y dijo que le daba risa la expresión (facial) que estaba yo haciendo supuestamente en ese momento, añadiendo que debería verme en un espejo en ese momento. Dicha actitud me pareció infantil y fuera de lugar.
Al finalizar nuestra plática –que en realidad a mi no me pareció propiamente eso, pues no me daba mucha oportunidad para expresarme-, le agradecí su franqueza al mencionarme lo que no le gustaba sobre mi trabajo, y le dije que así yo tendría mas claros los aspectos en los que trabajaría con más empeño durante los dos meses restantes, pues, como le dije, me interesaba trabajar en la empresa y obtener la planta, e iba a luchar por el puesto, a lo que ella solo contestó "como quieras", con un tono despectivo y completamente falto de encomio o ánimo, una vez mas dándome la razón en cuanto a su actitud incoherente siendo mi jefa directa, directora de recursos humanos, y además jefa del Programa de Conformidad en México. Ahora que lo pienso, su forma de actuar concuerda perfectamente con su filosofía respecto a cómo manejar su reputación entre los empleados, pues varias veces, durante pláticas de sobremesa, comentaba que su libro favorito era uno titulado "El Manual de la Perfecta Cabrona", mencionando que prefería que los demás la tuvieran en un concepto de "cabrona" (eran sus palabras textuales) que de "pendeja".
Honestamente pienso que puse mi mayor esfuerzo después de esta plática, y estoy segura que muchos compañeros lo notaron. Yo trataba prácticamente con todo el personal administrativo de ambas empresas (Fresenius Kabi también), pues era la misma recepción. Incluso la coordinadora de Recursos Humanos, quien auxiliaba a la Lic. Rábago, Leticia Mendoza, empezó a reconocer mi trabajo, a casi 2 meses de haber iniciado yo en el puesto, lo cual consideré tardío, pero igualmente motivador y satisfactorio. Esto no sucedió nunca de parte de la Lic. Rábago, debo comentar. Al contrario, buscaba cualquier pretexto para remarcar algún error o falla por mínima que fuera en mi trabajo. Su trato hacia mí fue aun mas lejos. Era notoria la diferenciación que hacía al tratar con los demás miembros del equipo de recursos humanos (éramos 5) , y para conmigo, en el comedor. Durante las últimas 3 semanas de mi contrato de 3 meses su actitud se volvió visiblemente hostil, pues llegó al grado de tener malos modos, faltos de la mas mínima educación. En una ocasión me pidió que le bajara de su auto una mochila, casi justo a la hora en que el transporte de la empresa iba a salir (yo me iba en el transporte y ella lo sabia), sin decir "por favor" ni nada parecido, sino mas bien, solo me llamó a su oficina, y sin verme siquiera, me dio las llaves del auto, al tiempo que dijo "mochila roja, cajuela de mi auto". Al regresar yo con su mochila, y preguntarle dónde quería que se la pusiera, no me volteó a ver ni me contestó nada. Yo solo la dejé junto a ella, y me retiré.
Una de las funciones que tenía yo era llevar el control de los ingresos del personal y las fechas de vencimiento de los contratos de prueba. Para esto, debía hacer los formatos de evaluación de cada trabajador con varias semanas de anticipación, y hacérselos llegar a cada supervisor, y así mismo darle seguimiento y tener la evaluación llena y el resultado de dicha evaluación varios días antes de la fecha de vencimiento de cada contrato. Al entregarle el formato de mi propia evaluación a mi jefa varios días antes de la fecha de vencimiento de mi contrato, ella ni siquiera la volteó a ver. Los días siguientes no mencionó nada al respecto y se pasaron mas días, sin decir nada. El penúltimo día de mi contrato debí salir urgentemente al banco, pues debía hacer un trámite personalmente esa misma tarde. Debo mencionar que este fue un caso de extrema urgencia y que no suelo hacer ese tipo de movimientos durante mi horario en mi empleo, pero este caso fue, repito, de mucha urgencia. Así que iba a pedir permiso a mi jefa, pero Leticia Mendoza me informó que ella estaba en una junta y no podíamos interrumpirla. Después de explicarle mi urgencia, me dio el permiso ella, puesto que como me había dicho antes, no podíamos interrumpir a Miriam.
Al día siguiente, que era el último día de mi contrato, mi jefa me llamó a su oficina por la mañana y después de comentar lo que había sucedido el día anterior, me dijo que ella era mi jefa y que el permiso se lo debí solicitar a ella, que debía reconocer su autoridad, y que por lo tanto, aunque ya había decidido que me daría la planta, no me la daría justamente por el detalle del día anterior. Además no mencionó nada sobre la evaluación escrita que supuestamente debía llenar. Debo mencionar además, que a la siguiente semana de mi salida de la empresa debí volver por mi correspondiente finiquito. No me extrañó ver que la nueva persona que estaba en el puesto de recepcionista, que precisamente había empezado ese día, estaba recibiendo capacitación de parte de la persona que había estado en el puesto antes que yo.
Ante todo esto, me resulta completamente inexplicable el porqué de su actitud, pues es incoherente de parte de una empresa que dice dar suma importancia a sus supuestos valores y actitud humana. ¿Es este el tipo de calidez humana que uno espera de una empresa de la talla y el prestigio de FMC para con sus empleados?
Agradezco su atención a la presente.