Caso No.5041     09/08/2007

Compañía: Gobierno del Distrito Federal

Hoy no circula Sabado

Ciudad de México, Distrito Federal, MEXICO
Por: screege


Excelente Medida para “Acarcachar” al D.F. ¿Rompe el Gobierno Capitalino con las Concesionarias? Años van y años vienen, y la ineficacia de los gobiernos capitalinos por combatir la contaminación en la ciudad más grande del mundo, es más que evidente. Medidas tan “paliativas” como un calmante de muelas surgen de las mentes nada privilegiadas de quienes ordenan los destinos de la otrora “ciudad más transparente”. Básicamente, todo se enfoca hacia el castigo del automovilista, la consecuente privación de su derecho natural de ejercer la propiedad privada, que constituye su vehículo. Fue por allá de finales de los ochentas, cuando el entonces Regente Aguirre, más famoso por su parecido con Cuco Sánchez (no sólo en su apariencia), tuvo la genial ocurrencia de atropellar materialmente a los propietarios de automóviles con esa estúpida medida llamada “NO CIRCULA”.

La consecuencia inmediata ante esta primera fase de tan prepotente disposición, fue que aumentó el parque vehicular, ya que la solución a enfrentar la delincuencia, la inseguridad y la necesidad toda de transporte, se dio en la adquisición de más vehículos para la familia. Posteriormente, se sacaron de la manga la clasificación permisionaria de quien podía o no podía circular diariamente, basando el criterio en una cuestión meramente económica. Quien tiene lana para un auto nuevo o casi nuevo, goza de influencias, para pasarse la medida anticontaminación por el arco del triunfo. Al menos, esta modificación trajo dos beneficios. El primero de ellos, para los concesionarios de vehículos, quienes empezaron a elevar sus ventas. El segundo beneficio, fue que al menos comenzó a darse un incremento en el número de autos que potencialmente contaminan menos. Bueno, aquí habría que ver que eso del DOBLE CERO no es una garantía de calidad para el aire, sino solamente para el “influyentazgo” de la clase alta, independientemente que la corrupción en los verificentros y el pago del conocido “brinco”, es algo tan común como cualquier otro trámite burocrrátivo. Ahora, dentro de las sorpresas que brotan, cual conejitos provenientes del sombrero de un mago (en este caso del gobierno del D.F.), se decidió que TODOS los vehículos particulares dejarían de circular un sábado al mes. Por un lado, sigue la política discriminatoria en lo económico, en tanto quien tiene para un buen auto, circula toda la semana. Pero, por otro lado, el “acarcachamiento” del D.F. está viento en popa, y esto es muy sencillo de entender. La aspiración de quien tiene un vehículo con más de diez años de antigüedad, era (hasta antes de esta medida), cambiarlo por uno nuevo o más moderno, al menos. En cambio ahora, volvemos con el incremento del parque vehicular de finales de los ochentas, puesto que lo más práctico parece ser adquirir una carcachita adicional, garantizando la circulación familiar o particular TODOS LOS SIETE DÍAS DE LA SEMANA, y evitando el alto costo de una tenencia, que el vehículo nuevo implica.

Sin entrar a fondo en la tenencia, según se dice, fue una medida temporal para solventar los gastos de los Juegos Olímpicos del 68. El año que entre llegamos a cuatro décadas de esta fiesta deportiva, y el impuesto sigue y sigue y sigue. La pregunta es si ¿nos irán a ajustar este injusto pago, restando los días que no circula un vehiculo? Bueno, pues otra medida más, otro cuento más, otro paliativo para un dolor de muelas que sigue “in crecendo”, mientras la circulación diurna de vehículos de carga continúa, los desechos se incrementan, la educación no se cuida, y las arcas personales de los funcionarios mejor que nunca. ¡Ay que tiempos aquellos! YA BASTA