Caso No.5975
12/10/2007
Compañía: Hospital Civil de Guadalajara
OPD Hospital Civil de Guadalajara apesta 2a. parte
Guadalajara, Jalisco, MEXICO
Por: Lucero Cardenas
Como comentaba en la queja pasada, una causa de la baja calidad de la atención médica en los Hospitales Civiles, se debe a lo viciado de los mecanismos de contratación.
En esta nueva oportunidad expondré otro aspecto muy penoso, aunque real, de las formas de trabajar en dichos hospitales.
De por sí, la mayoría de los médicos adscritos han ingresado por sus influencias y no por su probada capacidad, y nadie que haya pasado como estudiante en dichos nosocomios desconoce que los médicos "firman" su entrada, es decir, no hay checador o algún otro mecanismo para controlar la puntualidad en la asistencia.
Los médicos pueden libremente salir de sus servicios a atender sus asuntos privados (pacientes, cirugías) que ocurren en su turno de trabajo dentro del hospital. Esto se debe a que no existen mecanismos que supervisen la permanencia de los médicos en su departamento.
Los jefes de departamento, ponen la muestra llegando tarde y trabajando un fatigoso turno de dos a tres horas.
A eso se debe también que los médicos en formación (internos) y especialistas en formación (residentes), muchas veces atiendan pacientes sin supervisión de los adscritos; ya sea porque no están, por apatía, desinterés o negligencia de éstos últimos.
En ocasiones, los médicos adscritos tienen trabajos simultáneos a su turno en el Hospital Civil; por lo general en las instituciones hermanas (U de G, Secretaría de Salud, etc.) o en el medio privado, sin que nadie audite o supervise éstas irregularidades. (La clave es contar con buenas amistades influyentes, o ser el médico mismo influyente)
Ante situaciones en éste nivel de relajación, es IMPOSIBLE que los Hospitales Civiles den una atención de calidad. Necesitaría la sociedad despertar del letargo en el que la han sumido los medios masivos de comunicación dando la falsa imagen de que los Hospitales Civiles son una especie de nosocomio de primer mundo con todo lo que ésto implica, cuando en realidad no es más que una pestilente cloaca, caja negra que difícilmente se podrá sanear.