Caso No.1719     09/09/2005

Compañía: Plaza de la Computación

Plaza de la Computación: la mala vida!

Ciudad de México, Distrito Federal, MEXICO
Por: admin


He tenido muy malas experiencias en la Plaza de la Computación y Electrónica que está en el Eje Central y lo que puedo comentar al respecto es:

No regalen su dinero a esos rateros de la plaza de la computación, solo

Venden equipos de Guerra de las Galaxias: R2-D2 (ArTuDiTu) :

Reconstruidos Reparados Descontinuados Defectuosos e incluso podría incluir otro (que la verdad ese es el único que no me consta pero no creo que este lejos de la realidad) Robados.

Por su puesto por un pequeño descuento que la verdad no lo vale.

Los más ratas son los del segundo piso y en particular los que venden agendas electrónicas tipo Palm y Pocket PC.

Te voy a describir el proceso de compra en este lugarsucho para que no te quede duda:

Entrar a la Plaza de la Computacion y Electronica (todo va bien hasta ahí) Soportar el hostigamiento a su máximo esplendor ofreciéndote una computadora o un accesorio hasta con la novia del cuate que atiende incluida ("que buscas amigo, que buscas") Detenerse en un local de tu elección a preguntar por algo Escuchar las recomendaciones de un "experto" con una amplia sonrisa y la serie de ventajas que tiene, así como su inmejorable precio. Decidir comprar el equipo (en ese momento la sonrisa del tendero empieza a desaparecer) Pagar el articulo (que más bien parecería que te arrebatan el dinero y te dicen "ahuecando el ala", "el que sigue", "con permiso que estamos trabajando","SÍ YA PAGO NO ESTORBE!!!") Llegar a casa, probar el articulo y darse cuenta que no funciona adecuadamente (aun cuando te lo hayan probado y funcionara perfectamente en la plaza) Regresar a la Plaza de la Computacion ese mismo día o al día siguiente a reclamar Repetir el paso 1 y 2 Llegar al local a pedir la garantía (ahí es cuando cambia la forma de tratar al cliente, totalmente lo opuesto a cuando lo compraste, mas bien parece que vas a pedir prestado un equipo o dinero) Escuchar las políticas de garantía (determinados días para hacerla válida, tiempo para repararla, excusas y más excusas para no regresarte el dinero o darte otro equipo) Gastar tiempo, dinero y alguno que otro cálculo biliar por los corajes de los siguiente dos o tres días. Aguantarte tu frustración y quedarte con el equipo que más o menos funciona (pero no por mucho tiempo)

Si aún así tienes el ánimo de comprarles, es por que como decía mí abuelito:

TE GUSTA LA MALA VIDA.

Iván García