Caso No.6414     13/11/2007

Compañía: Ripley

No compren en Ripley

Lima, Lima, PERU
Por: jperezmo


Esta carta va dirigida para todos los consumidores peruanos que alguna vez hayan sufrido un robo por parte de esta banda de rateros chilenos llamada Ripley.

Es probable que alguna persona extranjera diga que soy un peruano acomplejado o que soy un chauvinista por hablar de esta manera, pero todos sabemos que se debe de denunciar culaquier acto doloso sin importar el país de donde provenga.

Existe una infinidad de denuncias en internet, en los periódicos, en las radios, etc. acerca de personas que han sido vilmente estafadas por esta roñosa empresa chilena llamada Ripley mediante diversas modalidades tales como el cuento de que eres ganador de la tarjeta Ripley, las famosas 36 cuotas, los consumos fantasmas, los seguros de vida y contra robos ("contra robos" ¡Qué tales conchudos!) que jamás haz solicitado, la ropa china que cuesta 2 dolares al por mayor y la venden en 50 o 60 inventando marcas falsas y otras modalidades más de estafa.

Soy un ciudadano peruano de 35 años de edad y en algunas oportunidades me han llamado a mi teléfono celular estos ladrones de Ripley diciéndome que me he ganado una tarjeta Ripley y que tengo que ir a recogerla. Por supuesto que yo no he caído en su trampa, siempre les he dicho que no. No hay que ser muy inteleigente para darse cuenta que ninguna empresa va a gastar en llamadas a celular, en pagarle a un trabajador para que realice las llamadas para dar premios a alguien. Cualquier persona con dos dedos de frente tendría una sospecha de que se trata de una estafa.

También me han hecho llegar a mi casa cartas diciéndome que me han aprobado un préstamo por una cantidad significativa de dinero, pero que jamás yo he solicitado. Tampoco hay que ser muy inteligente para darse cuenta que nadie te va a prestar dinero así por que sí, mucho menos una empresa extranjera, lo que quieren es simplemente cobrarte intereses altísimos, moras exhorbitantes que a duras penas los vas a poder pagar.

A mi padre que es jubilado muy a menudo lo llaman srtas. que trabajan en Ripley y con gran coquetería le dicen que se ha ganado un premio, que le están dando un préstamo o mil cuentos más con la única intención de robarle.

Qué triste es ver como las personas que compran en Ripley ropa de 50 o 60 dólares salen orgullosos de la tienda y hasta se sienten realizados como personas cuando esa ropa, Ripley la compra al por mayor en China a 2 o 3 dólares. (¡Pobres infelices!)

Pero si nos ponemos a pensar un poco los peruanos (a veces creo que es una misión imposible) debemos de darnos cuenta de lo siguiente:
Quien tiene gran parte de la culpa es la persona que va a comprar a Ripley. Me he dado cuenta de esto, puesto que vivo muy cerca del local de Ripley de Plaza San Miguel. Sucede que son las personas de sexo femenino quienes sienten una excitación frenética por comprar compulsivamente en Ripley, la gran mayoría de mujeres peruanas se desesperan por ir a Ripley así como las moscas van por el excremento. Parece que los ladrones que crearon Ripley de Plaza San Miguel hubiesen hecho pacto con el diablo para hacer que el público (sobre todo femenino) vaya como mosca al excremento a sus tiendas a gastar y endeudarse hasta más no poder.

Por favor amigos consumidores sean un poco más sensatos, si no desean ser estafados pues simplemente no compren en Ripley, no hagan cada vez más ricos a esta banda de delincuentes chilenos. Después no se estén quejando en esta página o en otros medios de haber sido víctima de una estafa. Simplemente no seas cojudo o cojuda; deja ya de comprar en Ripley o ¿A caso en el fondo sientes placer al ser víctima de una estafa? Pues si es así resulta más honesto decir en este medio que el denunciante goza cuando es estafado y es mejor que no siga escribiendo más quejas. Probablemente gran parte de las personas que han escrito una queja acerca de Ripley sigan haciendo sus compras allí (¡No sean imbéciles!)

Resulta nauseabundo enterarse por medio de una amiga ex vendedora de Ripley que me cuenta que a los vendedores los obligan a hacer que los clientes compren cualquier cosa en 36 cuotas, los obligan a como de lugar a colocar préstamos a altísimos intereses y si es que no logran sus llamadas "metas" no les pagan, les descuentan de su suledo, los hacen trabajar más horas de lo normal o a las mujeres las acosan sexualmente.

Ni el gobierno, ni cualquier entidad estatal va a sacar la cara por tí cuando seas estafado por estos miserables ladrones de Ripley porque en esto corre mucho dinero, haz algo por tí mismo ¡No compres más en Ripley!

Sé que para muchos les resultará chocante y hasta ofensiva esta carta, pero en el fondo todos sabemos que estoy diciendo las cosas tales como son.