Caso No.9977
08/05/2008
Compañía: SRC Internacional
SRC Internacional, pésimo servicio
Aguascalientes, Aguascalientes, MEXICO
Por: jahdez
Lo que quiero decir de esta clínica (
SRC Internacional) primero que nada es que a mas 8 meses de haber contratado su servicio los resultados son peor que pésimos. El espacio en el que me hicieron los injertos no se cubre ni un 50%, se ve horrible porque si ustedes me vieran las entradas (que fue la zona que me "cubrieron") pareciera que están viendo a un tlacuache y lo peor es que si antes me peinada hacia al frente para cubrir mis entradas, el día de hoy me peino hacia el frente con toda la dificultad del mundo tratando de evitar que se vea el mal trabajo que hicieron conmigo. Aunado a este trabajo, Edgar, que es la persona que hace el trabajo de venta ahí en la sucursal de la torre plaza bosques me dijo que después de la operación debía bañarme con unos shampoos de quinta que lo único que me han hecho es resecarme el cuero cabelludo, todo el tiempo me pica la cabeza y obvio por esto se me cae el doble de cabello que se me caía antes y según esos shampoos (de 300 pesos cada uno) detendrían la caida. PERO AUN HAY MAS, sobres mis injertos me han salido una especie como de espinillas que no lo son porque cuando me las he reventado lo único que sale es sangre. TAMBIÉN, la zona de injertos aún mantiene una "inflamación" o no sé cómo se le deba llamar y si eso es algo "normal" pues es algo que no me informó Edgar al igual que no me informó de cuáles iban a ser mis posibles reacciones después la intervensión, que por cierto fue muuuuy desesperante, me subió la temperatura hasta 40 grados por más de 3 horas y hasta entonces logré controlarla gracias a que me metí mil y una pastillas porque ninguna me servía, neomelubrina, tempra, y demas. La cara se me inflamó que parecía haber tenido un pleito tipo JC Chavez vs El Macho Camacho y lo peor fue que ni Edgar sabía que hacer y peor, no localizaba ni a su médico. Puedo seguir hablando pero ya estoy demasiado molesto y mas porque el costo no fue precisamente el de unos chicles.