Más que un caso aislado, es algo que pasa todos los días, en todo momento. ¿Quien en más de una ocasión no ha tenido la mala suerte de toparse con un teléfono público dañado? ¿Quien no ha sentido la impotencia de no poder reclamar ese insulto?
¿No es suficiente robar a los propietarios de números fijos, tambien hay que hacerlo con aquellos que no tienen mas que una moneda para llamar, Señores Telefónica del Perú?
Imaginense que en Megaplaza, en una hilera de telefonos públicos, todos robaban, y si nadie te daba aviso, yucaza.
Es todo.