Caso No.5374     04/09/2007

Compañía: Vacation World

Vacation World de México, estafa y fraude

Ciudad de México, Distrito Federal, MEXICO
Por: Mapy


En octubre de 2005 cometí el grandísimo error de comprar un plan vacacional de 18 mil dólares con la megafraudulenta empresa Vacation World de México A.C. Sucede que les di casi 40 mil pesos de enganche y en el primer año les pagué 324 dólares mensuales y una cuota de mantinimiento de casi siete mil, pero EN NINGÚN MOMENTO ME DIERON EL SERVICIO. Además me habían vendido bajo engaño, porque el Señor Luis Hérnandez, quien me vendió el plan, me dijo que si no quería usar mis puntos podía ir de vacaciones con el 50 por ciento de descuento en cualquier desarrollo, o usar este beneficio para mi familia. Lo cuestioné tres veces sobre el asunto y me puso hasta ejemplos, pero luego negó haberlo dicho cuando me di cuenta de que eso no era cierto. Me dio un certificado de una semana gratis para cualquier parte de entre sus "desarrollos". El certificado decía que era para Acapulco, donde compré, y le pedí que me lo aclarar, entonces me dijo que se me podía cambiar para el destino que quisiera y tampoco era cierto.

Sucedió después que reservé para diciembre en San Antonio, pero en septiembre me enteré que no podía ir, así que de acuerdo a su manual les llamé con suficiente tiempo (más de 60 días) para que me dieran una semana, la que fuera, en donde fuera, entre octubre y noviembre o incluso el mismo septiembre, pero no tenían en ninguna parte. Les pedí que me la distribuyeran en fines de semana en sus desarrollos cercanos a la ciudad de México en Guanajuato o San Miguel Allende ¡Y no tenían ni siquiera un fin de semana! Ni siquiera, para colmo, ofrecieron ponerme en lista de espera, no obstante que tenía membresía VIP.

Me di cuenta entonces que no tienen suficiente capacidad de hospedaje ni para cumplir con las reglas establecidas por ellos mismos en el manual. Me quejé por supuesto con mi ejecutivo de cuenta, Julio Matínez, quien me dio la razón pero no hizo nada ni transmitió mi queja a nadie que pudiera atenderla. Pero eso sí, me hablaba para hacerme promociones de pago adelantado, tanto del monto total como de la cuota de mantenimiento. Cuando me di cuenta de que nadie me pelaba suspendí mis pagos y nadie siguió pelándome por un buen tiempo. Ya me habían estafado cerca de 70 mil pesos y todavía no me ofecían ni la disculpa.

Pasados unos meses me hablaron, pero para cobrarme. Volví a quejarme y el Señor Joel Cruz escuchó pacientemente pero sólo me dio el avión, me dijo que tenía razón, pero no hizo nada para resolverlo, ni siquiera ofrecerme pasar mi queja ¡Ni siquiera eso! pero insistió en cobrarme. Cuando comprendió mi situación me ofreció un trato para dejar mi monto de puntos hasta donde había comprado ya, de manera que fui a verlo y me dijo, ¡perdón, me equivoqué, no se puede! Tiene que llegar a los 3,300 puntos. Mi contrapropuesta fue su ofrecimiento inicial: dejarla donde estaba. No pudo resolverme y nos atendió entonces el Señor Moisés Gómez, quien tras recibir mi queja, darme la razón y prometerme que pronto me daría una respuesta, me dejó colgada meses, hasta que me llegó una amenaza de juicio de embargo.

Cuando volví a ir a la empresa con mi abogado, me atendió el señor Gómez mismo, pues ¡él la había enviado! ¡Ni siquiera se acordaba de quién era yo! Cuando se dio cuenta me pidió una disculpa por el trato que se me había dado, pero tampoco pudo garantizarme el servicio. Yo acepté de buena gana finalmente llegar a los 3,300 puntos, solicitándole únicamente que tomara en cuenta en el monto de liquidación de los mismos que el primer año sufrí daños económicos por el nulo servicio dado a un cliente que se supone es VIP. Me dijo que pronto me darían una respuesta y me dejaron colgada otro mes, hasta que le llamó a mi abogado y le dijo "que no le habían autorizado la disminución de puntos". De ningún punto.

Cabe señalar que cuando mi abogado habló con el por teléfono antes de ir a verlo por segunda vez, el le dijo que era la persona indicada y autorizada para una negociación. ¿De qué se trata? Nadie ha ofrecido hasta ahora hacerme ni la restitución del dinero ni del servicio perdido el tercer año y ahora me quieren demandar para que me deje seguir estafando impunemente.

Por otra parte, ni acudir a PROFECO, porque tinen una cláusula en su contrato en la cual el cliente RENUNCIA A SU DERECHO AL SERVICIO DE ARBITRAJE DE ESA INSTITUCIÓN. ¡ME ESTÁN AMENAZANDO PARA QUE ME DEJE SEGUIR ESTAFANDO! ¡AUXILIO, POR FAVOR!

Por otra parte, son tan listos, que le restan al cliente toda posibilidad real de emprender un juicio por falta de cumplimiento en el servicio, ya que no entregan por escrito que no tienen disponibilidad ninguna semana ni en ninguna parte aunque uno esté reservando con el tiempo que marca el manual.

El que acusa prueba, y yo ¿con qué les pruebo no sólo que no me han dado el servicio, sino que me han maltratado? Con mi dicho solo no puedo, y con PROFECO ni hablar, si no pude conciliar en personal, la institución tampoco me va a funcionar.