Caso 92930    sin calif  (0 calificaciones) Cía: Despacho Jurídico30/07/14

Despacho juridico en Melchor Ocampo 32X-1X en Morelia apesta

(Morelia, Michoacán, )

Categoría: Otros / Denuncias Ciudadanas

Por:  8600
Los 123 errores que el abogado VMHJ de Morelia hizo cometer a la afi, a la pgr y al mp.
Sucedió como se detalla. Y ayer ordenó a alguien que llamara para amenazarme o no sé que´cosa. La pgr ya recibió la denuncia para rastrear el número.


La cosa estuvo así (documento sellado de recibido en pgr; comenzó porque el abogadiro ese, domicilado en Melchor Ocampo 32X-1X, centro, de Morelia dice haber recibido un papel que decía: "Mañana es el d{a clave para el huerfano blandito". y según, se referían a él y que era una amenaza de muret para su hija, que después de todo esto, pasó a ser notoficadora de la sala 9 del Tribunal de justicia.
Quien deseee ver el documento en vivo, sólo pídalo y se le pone en as manos.


Al Procurador de ¿´justicia’? en Michoacán.
El 26 de mayo del 2004, en la ciudad de Morelia, el abogado VMHJ, quien caminaba en estado de ebriedad por el centro de aquella ciudad, sobre la calle donde se ubica el despacho que renta (Melchor Ocampo 32X-1X), detuvo a un Ser al que le reprochó haberlo denunciado por un fraude electoral que dice haber cometido, y haciendo uso de la fuerza lo metió al despacho, donde lo mantuvo privado de su libertad por más de una hora (en complicidad con gente que estaba ahí: el auxiliar del despacho, MCG, profesor de la preparatoria 5, y empleado en el Tribunal Agrario, y el regente de la preparatoria 1), tiempo en el cual fue por dos personas –un varón y una mujercita- que se dijeron agentes de la AFI. El de sexo masculino, impidió que el Ser se fuera mediante sometimiento violento a un interrogatorio en el que comenzaron a exhibirse errores tan faltos de inteligencia como los del abogadito aquel que tuvo que recurrir a terceros para disimular su quebranto de la ley.


Error 1. El supuesto agente no se identifica, con lo que da pauta para lo lúdico. Un largo partido ha comenzado.
Error 2. Vencido por el ímpetu, apela sólo a la violencia, con lo que exhibe su debilidad y falta de inteligencia manifiesta en el punto de mayor importancia: el de la implicatura conversacional (vid. Errores 5 y 6), situación que lo deja en inferioridad ante el Ser.
Error 3. Procede el agente a una revisión del Ser, pero, como es sólo por molestar, la hace inconclusa y no revisa entre las piernas de aquel. En Error 9 se verá el efecto de este error. Con su actitud, el agente deja de serlo.
Error 4. Revisa un cuaderno y una libreta de apuntes del Ser, sin poner atención en la lectura. En Error 7 se tiene el efecto de dicho error.
Error 5. Comienzo el interrogatorio. La actitud del Ser, que advierte aquella falta de implicatura conversacional, es la de alternar respuestas falsas con algunas verídicas; estas últimas consisten en datos que sólo el abogadito aquel pueda conocer, para de esa manera, caso de que la situación alcance la instancia que desde entonces se advierte, tener alguna prueba de que el agredido estuvo ahí. (Cuando el agente se apresta a arrancar una hoja del cuaderno, se le pide que la tomé de la libreta -de pasta muy sensible- para que su huella quedé registrada en ella y comenzar a armar reunir elementos que permitan su posterior localización, misma que, como se verá más adelante, no revistió dificultad, de acuerdo a lo que se dice en Error 14).


Error 6. El agente pregunta por nombres de relaciones personales del Ser quien se niega, de una manera que aquel no advirtió y que creyó con alarmante facilidad: “No tengo ni he tenido”, pues descubría que se trataba de establecer criterios de localización.
Error 7. El agente cree que su violencia intimida al grado de obtener respuestas verídicas incluso acerca de otras personas, con lo que corrobora que se está realizando una investigación, mas sus deficientes modos no obligan a la obtención de respuestas deseadas.
Error 8. El agente entró en materia desconocida para él, por no tener desarrollada la capacidad de relacionar intensión e intención en las respuestas obtenidas, ni aplicar (porque seguramente lo desconoce) el principio de cooperación para obtener información veraz (mucho menos tendría conocimiento de las máximas de cantidad, cualidad, relación y de modo). Triple error, que se va a contar como uno sólo, pero grandecito.


Error 9. De haber hecho una revisión completa, el agente pudo haber encontrar entre un calcetín un celular de donde pudo obtener lo datos que requería, pues en el aparatito ese se anotan direcciones y teléfonos, así como mensajes que, al igual que los apuntes que no leyó, le hubiesen proporcionado información que supuestamente requería.
Error 10. Lo siguiente es intentar (solamente eso, pero ya es doble error) construir un perfil psicológico de quien jugaba con él, mediante la formulación de preguntas acerca de su persona, pero como carece de racionalidad en la conducta verbal, lo que provocó la falta de conexión efectiva con su hablante, razón por la que las proferencias de éste no encajarán en el patrón psicológico que el supuesto afi pretende construir, ya que no determina el significado atemporal de aquellas, no advierte que las respuestas a sus preguntas, son fragmentos de obras literarias que cualquier lector neófito conoce, por lo que será interesante conocer el personaje que el aficito formará con la información obtenida. Una pista: la persona que aparentemente buscan, entonces, está en una biblioteca. (Si es que les sirve el dato).


Error 11. El agente dice al Ser que se puede retirar, sin esperar a hablar con el abogadito, a fin de corroborar la veracidad de las respuestas, porque confía en su violencia y no en su estulticia, y con su acción, continúa descubriendo la investigación.
Error 12. Al preguntársele al agente el significado de AFI, responde que quiere decir Agencia de Electoral, con lo que está se confirma que hay un secretito que se están guardando.
Error 13. Cuando al agente se le pregunta por su nombre, da el apellido M.
Error 14. Al retirarse, el Ser sentencia: se volverán a encontrar y las cosas serán a su manera y bajo sus condiciones. Piensa el agente que sólo a ellos se les debe tomar en serio. Un testigo: la mujer que acompañaba al agente.
El afi circula en un vehículo blanco placas PJK18XX.
Error 15. Botellita de Jérez. El abogadito, que por su estado no está muy apropiado para sostener una conversación, dice: marcaste tu camino. Mejor dejarlo.
Error 16. No se realiza la confirmación de domicilio. (Se sabe porque el proporcionado al supuesto fue uno del cual había manera de saber si era visitado. Sigue el partido).


Éste Error puede considerarse como doble pues algunas respuestas a M. incluían lugares lejanos. Al fin que, como se irá viendo, les gusta trabajar en vano e invertir recursos en cuestiones inútiles.
Error 17. Se acude a levantar denuncia ante el mp. LCI, a cuyo cargo está la agencia (octava) pide que se ponga más tarde, pues era su hora de salida. (Y alterna el uso de la segunda persona gramatical: va entre Tú y Usted. (En Error 34 se comienza a ver el porqué de ésta anotación). Y el agente VHC toma denuncia verbal.
Error 18. Y dice que no es posible que afi permita ver el archivo de fotografías para identificar al agente.
Error 19 C. queda de verse con quien puso la denuncia, y tras no asistir se encuentran y dice que no han tenido tiempo de ver el caso.
Error. 20. Las autoridades desdeñan el caso (por lo que la denuncia se pone en internet).
Error 21. Comunicación a Ciudad de México. Afi. Departamento de denuncias. AF (mujer) no la toma; pide que se haga en contraloría interna, desde donde, por supuesto, devuelven la llamada a Anita que no la toma.
Error 22. En pgr, entrevista con MLB quien, alegando falta de claridad al hablar del edificio donde se puso la denuncia, mismo que está enfrente, lleva al Ser hacia una ventana, dejándolo de espaldas, mientras ella es traicionada por su mirada con la que se comunica con alguien a espaldas de aquel, quien al retirarse deja, en el registro, domicilio. Pauta para Error 41.
Error 23. El caso hasta el de pgje, área de secuestros, cuando se trata de privación de libertad.


Error 24. RM es el nuevo personaje. En lugar de ofrecer confianza, interrumpe la lectura de la denuncia y sale a realizar una llamada, tras la cual, le dice al otro que se expone a que la gente que denunció tome represalias.
Error 25. Breve pero cargadita la participación de R.: Hazte amigo de un ‘juda’ y él te dirá. La amistad es tan benévola que permita hasta la violación de secretos profesionales. Y los mismos que deben conservarlos ‘aconsejan’ la manera de obtenerlos.
Error 26. Los agentes JAC (pgr/afi) y ROA (afi) hace requerimiento para ratificar la denuncia, y, al hacerlo, apenas se abre la puerta, comienzan con un interrogatorio, indicando (sin saberlo, pues desde entonces exhiben los defectos de los Errores 5, 6 y 7) con ello que ha pasado de agredido a acusado.


Error 27. No se coordinan al hablar y entre la voz de C., se escucha la del otro: pregunta a qué se dedica el entrevistado y de inmediato C. pregunta a los lugares que sale cuando no está en casa. Para saber donde encontrarlo. Todo está descubierto, excepto el motivo del teatro que se ha montado, mas pronto lo descubrirán sus actores estelares. Vid. Error 54.
Error 28. Preguntan por el nombre y, sin que se les muestre identificación, le creen. (Como en Error 56).
Error 29. Reiteración de Error 1, pues R. no se identifica.


Error 30. Los afis dicen la ratificación contra M., sin disimular que tras esa necesidad esconden una investigación, mas como no lo dicen, que siga el partido.
Error 31. Dicen al Ser que el comandante (no dicen cuál) quiere hablar con él, artilugio denotado por la inseguridad de que no sea atendido el requerimiento, pues al ser obligado el acto, era innecesario forzar la situación.
Error 32. Llega y en lugar de dirigirlo a la sala de denuncias, lo llevan a un rincón. Se atisba un interrogatorio que no debería ser.
Error 33. Antes de comenzar, C. pide permiso para salir y R. toma su lugar; ambos se alternan para hablar. Han descubierto el interrogatorio.


Error 34. R., la primera ocasión que toma el lugar de C., no sabe disimular. Primero pasa del Tú al Usted (remisión a Error 17) lo que establece prosémica con el receptor.
Error 35. Y de inmediato dice con una mirada retadora el último empleo de quien tiene enfrente. Aunque fuese por curiosidad, el hecho era inoportuno, aunque igual ya habían descubierto su teatro. Por eso se les cuenta como Error simple. Sólo existen dos maneras de saberlo: por medio del abogadito que tiene los datos del Ser (como se anota en Error 66) que lo sabe, o por medio de una investigación, para lo cual se requiere el rfc. Se advierte la manera en la que lo habrán obtenido.
Error 36. R. y C. reiteran las preguntas hechas por M., pero como no salen de Error 5, 6 y 7, mantienen enciclado de manera inconsciente el jueguito.


Error 37. C. se refiere al abogadito con una próxemica en tercer grado, exhibiendo trato cerrado entre ellos.
Error 38. Para probar lo anterior, se habla del lugar donde se cometió la agresión y C. de inmediato dice conocer el lugar. Entonces se da concientemente una descripción errónea de éste y C. corrige. Fueron detalles que sólo puede dar una persona que visita frecuentemente el edificio, pues hasta para alguien que estuvo recientemente ahí pasan desapercibidos. Vid. Error 45.


Error 39. R. dice, de nuevo en el tono retador que descubre el jueguito, que costó trabajo encontrar a quien está con ellos. Y le enseña documentos (aunque ninguno con el nombre de quien requirieron, por lo que pudo tratarse de un artilugio t*nto para amedrentar. Seguid leyendo que la diversión no ha terminado). La cuestión es qué tanto interés en buscar durante dos meses a alguien para que ratifique una pequeña denuncia cuando hay casos de mayor gravedad en los que invertir ese tiempo.
Error 40. Ya que existe próxemica en tercer grado (no se diga aún que en segundo al menos) con el abogadito y el conocimiento tan detallado que tienen del edificio donde renta, él, que dice que a quien requirieron laboró ahí, debió proporcionales sus datos. Que vea en sus recibos telefónicos desglosados la cantidad de llamadas que el abogadito realizaba a casa del Ser y los vecinos pueden dar testimonio de las visitas que le realizaba. Recordar este Error en 56.


Error 41. Remisión a Error 22. El domicilio buscado estuvo todo el tiempo en pgr y J. y R. que intentaron (malamente como en otras partes de este teatrito) disfrazar su falta de ingenio alegando que no podían obtenerla del registro de visitantes, porque podían entorpecer el caso. Como si otro errorcito se notara tanto. De poseer la capacidad que sólo dicen tener, habrían obtenido el domicilio con un poco de astucia (pero ni ese poco se les ha visto hasta ahora; hay que esperar, a ver si meten el gol de descuento) lo que les habría ahorrado casi dos meses de supuesta búsqueda. Imaginad: si es un caso grave, en ese tiempo pierden a la persona buscada o esta ejerce acciones que compliquen más el caso. Tachesote.
Error 42. C. le dice a quien requirieron que ni su correo electrónico pudieron abrir. La pregunta es para qué tenían que abrir el correo de quien sólo pone una denuncia. Da risa que hayan intentado abrirlo adivinando la clave. Pobre afi. No tiene la capacidad de llevar a cabo un proceso que, se dice, es sencillísimo, ya que no toma más de un cuarto de hora sin ser demasiado experto. Pero bueno, ya se ha visto que no se trata de especialistas en nada. (Seguro también desconocen que una computadora se rastrea en un día desde una computadora instalada en un domicilio particular). Errorzazo, azo, azo, aso<.br />

Error 43. C. se retira un momento y al regresar dice que los compañeros que estuvieron la noche de la agresión en el despacho del abogadito, dicen no haber hecho lo que dice la denuncia y de inmediato –porque, como al decir que intentaron abrir aquel coreo electrónico, no pudo disimular (que, se ha visto, es lo que pero les sale) el lamento de su torpeza- volvió a quedarse afásico.
Error 44. Hay que contar como doble el anterior, ya que cuando se le hizo la observación de que estaba cometiendo encubrimiento dijo que Compañeros había sido un decir..
Error 45. Socabamiento. Si estuvieron con el abogadito, y si falso interés era conocer si un miembro de su organizacioncita en la que extrañamente no está el Inspector Ardilla, aquel debió decirles acerca de M.


Además, si la intención de J. y R. era sólo saber si en lo del 26 de mayo estuvo involucrado un miembro de la organizacioncilla a la que tan mal defienden, únicamente tenían que haber ido a consultar al abogadito, y, satisfecha su curiosidad, no llevar a cabo un caso que pertenece al fuero común del mp. Error 46. No me ayudes compadre. Entonces R. llega al momento esperado. Sí: el del interrogatorio, tan mal planeado (como todo lo hecho durante lo que se narra). Realiza preguntas con una rapidez que pretende no dar opciones, pero se advierte que no puede detenerse, pues habla mecánicamente.
Un consejo es no escuchar las preguntas y responder a todo No, pues no son tan inteligentes para formular un cuestionario donde dicha respuesta sea la comprometedora.
Error 47. Se responde pausadamente para cortarle el ritmo a R., que piensa que el receptor duda, sin advertir el afi que le están aplicando una mayéutica para descubrir el motivo de todo aquello.


Consejito 2: En un momento puntual, dejar de ofrecer como respuesta el No, y emplear oraciones que inicien con términos adversativos y, preferentemente, copulativos, para ilar lo del interrogador con respuestas que conlleven a continuar la deconstrucción.
En la situación que se narra, el artilugio de quien fue requerido, consistió en relacionar sistemáticamente oraciones que por su estructura gramatical y léxica aparentarán compartir una relación semántica; es decir, su ambigüedad la disolvía su contenido proposicional, que es lo que pasó desapercibido para los agentitos.
Error 48. Al no obtener la información deseada, R., pregunta si tiene número telefónico de celular. Además de violadores fracasados de cuentas electrónicas, también les gusta interferir teléfonos de los denunciantes. Qué muchachos. Y como se creen todo lo que les dicen, la respuesta fue No tengo. Tómese como consejo 3.


Error 49. No lo produce la insistencia de R., sino el pésimo artilugio que utiliza cuando dice: Todo se registra, deficiente trampa del interrogador, pues la intención es que el receptor se sienta acorralado para que, creyendo que en verdad todo se registra, ofrezca la respuesta que el agente quiere escuchar. Vamos a ponerle consejito 4.
Error 50. Se les pide explicación acerca de quién lleva el caso y se les hace la observación de su ingenuidad (se advierte que este no es error). El mp. Tienes que ir a ratificar ahí. Ahorita vamos a ir para que te conozcan. Y puedan ubicarte para capturarte cuando mandemos por ti. (Esto último es agregado del redactor).
Error 51. Como aparentan ya haber descubierto lo que investigan, para certificarlo, se les proporciona un número al azar. De inmediato, el bueno de J. lo anota y se apresta a salir corriendo hacia el ministerio público, que es donde al parecer se lleva el caso. Qué contento iba el ingenuo.


Error 52. Tanta fue su emoción, que olvidó su promesa de llevar al mp a quien deseaba presentarles. (No debería importar el hecho si se va entendiendo el caso, pero no puede pasar desapercibida la espantosa equis).
Error 53. Con lo anterior se descubre que la investigación, (que dentro de algunos errorcitos se conocerá) es llevada principalmente por el mp, quedando por conocer el motivo de ese apoyo a afi y pgr, pero que no se preocupen, que al parecer eso no conllevara a ningún error.


Error 54. Antes de salir, es devuelto el papel de denunciante y es conducido hacia la oficina de la persona que desde el comienzo debió atenderlo, pero ésta dice que hasta entonces le informaron del caso. Esto es lo que se advirtió en Error 27.
Error 55. R. se despide: Estamos con usted. Detrás de la confianza se esconde su converso.
Error 56. El licenciado que hace la entrevista firma la no ratificación sin presentación de identificación. Pese a ser un gesto de noble credibilidad de parte de quien si transmite confianza, hay que dárselas también por mala (no sea que nos hagan falta errores para ver si alcanzamos al menos los setenta, aunque estos muchachos son tan esperanzadores que hacen soñar con los Cien de Oro), pues es la reiteración de Error 28.
Error 57. El abogadito, enterado de la no ratificación, piensa que está salvado. Entre ingenuos nos veamos, pues al quedar en internet, será del conocimiento público y circulará hasta el fin de los tiempos.


Error 58. Los agentes se pasean en un estratus verde por la casa de quien ya no se sabe que papel desempeña en este teatrito. Cuando los vecinos los ven, se esconden, pero los han identificado. Quieren bajarse y llamar a la puerta, pero les hace falta que la denuncia contra M. se ratifique para escindir bajo esa investigación que no realizarán, la que realmente les interesa. Por supuesto, no la tendrán, todavía, y np será para ellos.
Un stratus verde y otro auto, con placas pmr42XX y plu89XX, estuvieron varios días a unos metros de la casa. No obstante ser riesgoso acusar a estos vehículos, es mucha coincidencia que sólo se les vió por la calle durante el tiempo del teatrito, y, una vez pasado éste, no han regresado al lugar.
Error 59 Creyeron que no habían descubierto el teatrito montado tan mal, que descubrieron el secreto profesional que deben guardar.
Error 60. Citatorio para declarar en la agencia segunda de robos del mp. Firma nuestra conocida LCI. Al ir a entregarlo, tocan en una puerta equivocadamente y preguntan por el nombre de quien requieren. Al recibir respuesta de que no vive ahí, esperan a borde de un auto y cuando alguien sale del domicilio que buscan, uno baja y echa el citatorio por debajo de la puerta. Qué manerita de anunciarse si es que fue error lo de la puerta equivocada, pero es de los que no valen.


Error 61. El citatorio, Único y Urgente, proviene de la agencia de robos. Si, como Lilia aclaró, la agencia en la que ahora atiende, es de eso, pero se están sacando los casos anteriores, hay que plantear si, conjunto con lo de Error 61, puede tomarse como un artilugio más.
Error 62. El citatorio no especifica otra cosa que si no hay presencia, se girará orden de localización.
Error 63. Fechado dos días antes de su entrega, para las 19:00. Lilia se sorprende ello. Si no querían dar margen al receptor, no debieron entregarlo por la mañana, sino, por ejemplo, a las 18:00.
Error 64. Al hacerle a L. la observación, responde que fue debido a que quien han requerido nunca está (es que acaso lo han estado cuidando). Por eso se envían con tiempo y si no se encuentra el receptor, se echa por debajito de la puerta o en el buzón.
(Del citatorio y sus modos derivan varios errores que, una vez fundamentados, se agregarán. Por lo pronto, se continúa con los que siguen, no que tan prolíficos muchachos no necesitan ayuda).
Error 65. Conclusión a este pasaje del partido es que creyeron que la gente que se requiere es ignorante y que no está enterada de que puede solicitar una prórroga. Seguid leyendo. (vid. Errores 76 y 77).
Error 66. Al llegar, L. le dice: Se ha estado portando mal. Apenas sonó la reanudación y ya le ve el partido perdido, pues no sabe que tomó a un equipo con un porcentaje muy bajo. Vid. Error 66.


Error 67. Se denuncia a supuesto y más tarde a quien, lo dice una segunda denuncia, se le ocurrió. Y L. no lo dio por Supuesto.
Error 68. Vuelve a alternar la persona gramatical (como en Errores 17 y 34). Muy poca creatividad de estos muchachos que para seguir sumando acuden a la reiteración, pero hay que tenerles fé; se sabe que son creativos y que pronto tendrán algo nuevo.
Error 69. Uno de los pasajes estelares del partido. El abogadito puso denuncia contra quien resultara y se le ocurrió llenarla con los datos del agredido a quien conoce y tiene sus datos en el despacho que renta (vid. Error 35), por lo que al poner a trabajar en la investigación de los mismos a las marionetas que contrató, concedió un tiempo valioso. (Pero es que los empleaditos que se contratan para llevar a cabo estas investigaciones, le creen sólo a quien les paga).
Y en la denuncia, el abogadito dice que él “era un hacker que tenía en su poder bases de datos del registro de lectores y de telmex”. (sic)
Error 70. Y si alguien le quiere hacer daño, aprovechó el tiempo aquel para continuar planeando. Seguid leyendo y nos entendemos.


Error 71. Se ha llegado a la meta. Pero aún falta (mucha ingenuidad del redactor por pensar que, con muchachos tan prolíficos, podría quedarse en este número. No: aún falta mucho, por lo que se reservan las fanfarrias para los cien). La denuncia es por difamación, debido a la publicación que algún diario hizo de la misma. Eso no es difamar. (Y también se agregan daños contra el honor. Cómo se denuncia por algo de lo cual, se está demostrando, se carece. Pero se los contamos por uno solo).
Error 72. It has been a long, long time. El abogadito denuncia ataques por internet, algo no legislado. Denuncia: 10 meses atrás y ahora parece incurrir en una disfuncionalidad, pues como no procedió por la obvia falta de elementos, reitera todo en una nueva denuncia (Oficio 1456. app. 792/04/II). En la primera, confiesa haber sido denunciado por proporcionar material de propiedad federal.


Error 73. Regreso a Error 45. L. dice que tiene relación con la denuncia puesta contra M., por lo que, entonces, el mp ha estado llevando a cabo una investigación en la que está inmiscuido el abogadito, y saben a qué agente se la asignaron.


Error 74. La denuncia por abuso de autoridad la siguen considerando por tener relación y se reconoce, por el discurso inconsciente de L., que la llevaron ellos. M. anda por ahí.
Error 75. L. no permite que se vea el expediente completo. Está bien. Para que el segundo tiempo no pierda interés. La cuestión es que lo puso, como debía, en manos de una mirada muy voraz, sabiendo que así es ésta (pues el abogadito menciona en la denuncia que su ‘sopechoso’ tiene esa manía).


Error 76. Recuperación de balón para enfriar el partido. Único y Urgente. Se pide asistencia para declarar. L. la ofrece de oficio. Tachesazo. Pues viendo la faramalla montada, fue una ingenuidad ofrecerla.
Error 77. L. da plazo de un día. No es suficiente. Se aplaza a otro. Y otro. Hasta que fija la declaración para dentro de 118 horas; esto es, el equivalente a casi cinco días. Vaya urgencia la del mp. (Esta consecuencia no es sólo la de 65; se remonta a 61. por no haber entregado el citatorio a tiempo, con los días de anticipo que éste especificaba, retardaron cinco la investigación. Este error no se los vamos a contra doble, no vaya a pensarse que se trata de algo tendenciosos contra ellos, además de que no merecen que se les ayude ni a llegar a los 100.


Consejito 5. Este es para las autoridades. Dejen los citatorios a tiempo para de esa manera tener más posibilidad de quien lo reciba se ponga inquieto, pues al recibirlo sobre la hora, no lo dejan entrar cómodamente en tensión. Ni siquiera incertidumbre saben vender).
Error 78. Con la solicitud de la asistencia, L. asume que se ha declarado culpable. Sólo se trato de la estrategia (permitida) de enfriar el partido. Sólo por hacerlo.


Error 79. Al día siguiente L. se niega a mostrar el expediente al bogado que lo solicita para ver si toma el caso.
Error 80. Obstinación del abogadito, que todo este tiempo ha estado poniendo denuncias contra quien resulte y posteriormente contra quien se le antojó que era (debió ser el alcohol de aquella tarde-noche). Si las autoridades ven que denuncia situaciones no legisladas o sin posibilidad de ofrecer fundamento, hay que plantearse por qué lo siguen apoyando. Hay que dejarlos. Merecen alcanzar los cien.

Error 81. Y la prueba que ofrece es un escrito impreso de internet; algo que carece de validez, pues hasta él lo pudo haber hecho. Los peritos en informática (aunque si los de la afi son como se vio, en los del mp mejor ni hay que pensar) lo saben, mas al parecer no se acudió a ellos.
Error 82. Por eso les da trabajo una sola persona, y eso que son todos (afi, pgr y mp) contra quien sólo puso una denuncia.


Las revisiones al interrogatorio y a los discursos de los protagonistas continúan arrojando errores que, junto a los que se aproximan en el obrar, pudieran llevar a deconstruir una investigación que nació para ello. Por ello es que se pueden anticipar los siguientes errores (cuyo orden en el consecutivo puede variar, de acuerdo a la manera en la que se vayan produciendo, o al descubrimiento que estos hagan de otros).


Error 83. El encubrimiento se disolverá si el mp coteja sus respuestas con las de M. y las de J. y R. (ya que les gusta trabajar en equipo), llegarán a gigante confusión porque –además de que ninguno reiteró las mismas preguntas- al primero se le firmó lo verdadero.
Error 84. Y como, dada la falta de fundamento de la denuncia, no obtendrán las respuestas deseadas, volverán a apelar a la violencia y a su creída intimidación para procurarlas.
Error 85. M. volverá creyendo en el antecedente de la no ratificación.


Del resto, hasta el error 123, sólo se cuenta con el impreso, y se descubre que M. no se apellidaba así.


La actitud de C. (ese muchachito) aclaró que la lleva el ministerio público, y le ha pedido ayuda a pgr, que intenta hacer creer que la investigación es sólo de ellos, para desviar la atención del mp (M., se dice, puede ser un simple judicialito, aunque se le ha visto también en un auto de pgr). Pero si juntos ofrecen el espectáculo descrito, separados sólo alguien como ellos pondría su cabeza en una bandeja por ellos (ni juntos).
Quien sea entendido en el tema, reconocerá en esta faramalla una novela clásica del siglo anterior, pésimamente rescrita por un abogadito pusilánime, que ante su falta de valor para hablar de frente tuvo que recurrir a terceros. Habrá que ver si requiere también ponerse en estado de ebriedad para litigar y llevar el tipo de refuerzos que usó en la situación que se ha narrado, para ello. Estos son los profesionistas que prepara la escuelita de leyes de la universidad michoacana y los que forman parte del colegio de abogados y de la sociedad nicolaita de ex alumnos; los que imparten clases en las aulas (el abogadito es profesor en la preparatoria 2).


Casi un cuarto de siglo de “experiencia” del abogadito para dedicarse a provocar este desafío barato dado su deseo de perjudicar a quien se le ocurrió.
El autor se permite divulgar el presente escrito a través de la red, así como en folletitos, con objeto enterrar a la opinión pública de cómo quienes están para vigilar las leyes, son los mismos delincuentes a los que el estudio de las mismas no les sirve para saber de qué manera violarlas, y si fuera posible, entregar los interrogatorios a estudiantes de lenguas, por la utilidad que los discursos puedan tener para ellos.
+ Quejas Apestan.com
attached image
Christian Nodal pésimo vecino
14/ 06/ 17
599
2
  5  pts.
attached image
Onsite Laboratorios apestan
31/ 03/ 16
926
4
  5  pts.
Rateros afuera de Banamex Tultitlan centro
13/ 02/ 15
1710
1
  5  pts.
Maltrato Animal apestoso
11/ 09/ 14
1729
3
  5  pts.

Tus comentarios respecto a esta queja:

Por favor regístrese para agregar comentarios

Comentarios sobre esta queja
No hay comentarios aún
subir
Usuarios ya registrados
Crear una cuenta de usuario